La transformación de los espacios de trabajo está cambiando las necesidades tecnológicas de las empresas. La proliferación de entornos destinados a reuniones, formación, colaboración y trabajo flexible está haciendo que las soluciones audiovisuales deben adaptarse a usos cada vez más diversos. Esta evolución también se refleja en la demanda de pantallas, tanto en sus dimensiones como en sus prestaciones y características.
Así lo pone de manifiesto un estudio de Sony Professional Displays and Solutions Europe realizado entre responsables de compras de equipamiento audiovisual. Según sus conclusiones, el 87 % de los encuestados afirma que la demanda de tecnología audiovisual y pantallas para el entorno laboral ha aumentado durante los últimos tres años, mientras que un 39 % asegura que lo ha hecho de forma significativa. Además, el 68 % reconoce que las necesidades tecnológicas varían actualmente más entre proyectos, espacios y aplicaciones que hace cinco años.
Estos datos reflejan el progresivo abandono del modelo de oficina convencional en favor de entornos más flexibles, en los que la tecnología debe responder a diferentes formas de trabajar.
Espacios de trabajo con necesidades tecnológicas diferentes
Las oficinas actuales ya no se organizan en torno a un único tipo de espacio. Las salas de reuniones, las áreas de formación y los entornos polivalentes requieren soluciones audiovisuales adaptadas a sus respectivas funciones. De hecho, el 56 % de los responsables consultados identifica las salas de reuniones como uno de los principales destinos de inversión tecnológica, seguidas muy de cerca por los espacios de formación y aprendizaje (55 %) y las zonas flexibles o de uso múltiple (48 %).
Esta diversidad también se traslada a los equipos de visualización. El 55 % de los encuestados señala que necesita disponer de una mayor variedad de tamaños de pantalla dentro de un mismo proyecto o centro de trabajo. Por su parte, el 54 % observa un incremento de la demanda de pantallas de altas prestaciones, mientras que el 44 % apunta a una mayor búsqueda de soluciones de gama media con precios más asequibles.
La coexistencia de estas tendencias demuestra que las empresas necesitan configuraciones audiovisuales más variadas, capaces de combinar diferentes tamaños, niveles de prestaciones y presupuestos dentro de una misma instalación.
La inteligencia artificial, un nuevo factor en la planificación tecnológica
La incorporación de la inteligencia artificial y la automatización también está influyendo en las decisiones de inversión. Según el estudio, la mitad de los responsables consultados considera ambas tecnologías una de sus principales prioridades, por delante de otros factores analizados.

Sin embargo, su rápida evolución plantea dificultades a la hora de planificar las inversiones a medio y largo plazo. El 59 % identifica la preparación para futuras tecnologías, incluida la IA, como uno de los principales retos al diseñar nuevos espacios de trabajo. La incertidumbre sobre cómo evolucionarán estas herramientas obliga a las organizaciones a valorar especialmente la capacidad de adaptación y actualización de sus equipos.
Las expectativas apuntan a que esta tendencia continuará creciendo. El 62 % de los encuestados prevé un incremento de la inversión en soluciones de colaboración basadas en inteligencia artificial durante los próximos años, mientras que el 47 % considera que la tecnología aplicada al entorno laboral y vinculada a la IA será una de las principales tendencias de este periodo.
Flexibilidad y eficiencia energética, entre las prioridades de las empresas
La evolución de los modelos de trabajo no es un fenómeno reciente. Los estudios realizados en años anteriores ya apuntaban a una creciente demanda de flexibilidad y a la necesidad de actualizar las infraestructuras tecnológicas de las oficinas. En 2022, la mitad de los trabajadores consultados manifestaba su deseo de que sus empresas facilitaran modalidades de trabajo asíncrono. Un año después, el 82 % consideraba que el equipamiento tecnológico de su oficina necesitaba mejoras.
Las preferencias en cuanto al lugar de trabajo también mostraban una realidad diversa: un 31 % de los empleados disfrutaba de plena flexibilidad, un 26 % trabajaba exclusivamente desde la oficina y el resto combinaba la asistencia presencial con otras modalidades.
A estos cambios se suma la creciente importancia de la eficiencia energética. En 2024, aproximadamente ocho de cada diez profesionales del sector audiovisual corporativo afirmaban que estarían dispuestos a pagar más por equipos fabricados de forma sostenible o con un consumo energético más reducido. Esta preocupación se mantiene: el 97 % de los responsables de compras consultados en el último estudio considera importante la eficiencia energética a la hora de seleccionar soluciones de visualización para sus instalaciones.
Tecnología preparada para evolucionar
Para Adam Dover, director sénior de marketing comercial y corporativo de Sony Professional Displays and Solutions Europe, la diversidad de usos obliga a replantear los criterios tradicionales de selección de equipamiento audiovisual. En su opinión, las empresas deben priorizar soluciones que permitan actualizar sus prestaciones y gestionar los dispositivos de forma remota, evitando que las inversiones queden rápidamente desfasadas.
La posibilidad de adaptar la tecnología a las necesidades cambiantes de cada espacio se perfila así como uno de los principales criterios a tener en cuenta en el diseño de las nuevas oficinas.
Las conclusiones forman parte del informe The Anywhere Workspace, elaborado por Sony, que analiza la evolución de los modelos de trabajo y las necesidades tecnológicas de las organizaciones en Europa.