Por Manel Segarra
PVPR.: 699 € (IVA incluido)
Desde hace ya casi una década, se da por hecho el declive del cd como fuente de sonido. El auge del vinilo, por un lado, y la comodidad y omnipresencia del streaming, por otro, parece que ahogan sin remedio al Disco Compacto. Los detractores de este formato incluso apelan a la mayor resolución que ya ofrecen en su tarifa standard las plataformas de música. Pero hay una importante razón de peso que invita a seguir teniendo muy en cuenta a los reproductores de cd. Se trata, sencillamente, de los miles de millones de CD que se calcula que tienen sus propietarios, en todo el mundo, a su disposición.
Como anécdota personal, puedo comentar el caso de un par de conocidos que se habían desprendido de sus viejos reproductores. El caso es que, después de varios meses de contemplar sus inertes colecciones de CD, han optado por adquirir de nuevo un reproductor.

Nueva vida para los CD
Y, para ilustrar esta especie de segunda vida de los CD, hemos escogido el reproductor más minimalista (dentro de la gama media/alta) que existe en el mercado. Pro-Ject ofrece hasta cinco alternativas en su portfolio dentro de este tipo de fuente. Nos hemos decantado por el CD Box DS3 por ser la que más prestaciones ofrece a un coste más que razonable.
Reconozco que mi primera idea era pedir y analizar el CD Box DS2 T que es un mero transporte. Es decir, necesita un DAC externo para obtener la señal analógica que un amplificador pueda elevar. Y, como el CD Box DS3 hace también la función de transporte si así se prefiere, he concluido que un aparato que ofrezca ambas funciones es mucho más completo y versátil. Y, porque no decirlo, el coste de ambos productos es muy cercano. Por lo tanto, el Pro-Ject CD Box DS3 se erige en la opción más equilibrada y racional.
Prestaciones
Como nos tiene acostumbrados la marca austriaca, el producto es muy sobrio. Cuando decimos que es minimalista nos referimos tanto al tamaño, al diseño y a la ausencia de funciones no esenciales. Conviene no olvidar que, en estos tiempos en los que los aranceles aduaneros están de moda, el CD Box DS3 está fabricado en Europa por Pro-Ject, una de las marcas que más giradiscos vende en el mundo. Por eso es muy significativo que también apueste con firmeza por el formato Red Book CD-DA. El DS3 puede manejarse con el mando a distancia o directamente con los agradables botones del panel frontal.
El interruptor de encendido está también bien visible en el frontal. El transformador de la fuente de alimentación es externo, con las ventajas que ello supone: menor calentamiento, mejor aislamiento electromagnético y posibilidad de alojar el resto de componentes en una carcasa más compacta.

El sistema de carga es de ranura, mi preferido. Nos olvidamos aquí de las ruidosas y débiles bandejas de otros sistemas. Además, en este caso, la ranura se observa muy bien protegida del polvo. Por su parte el display ofrece la información estrictamente necesaria, eso sí, con unos números muy contrastados y visibles. Una vez en funcionamiento, el reproductor es completamente silencioso.
Las pruebas
En una primera fase de pruebas lo asocio, como transporte mediante cable coaxial, al DAC y amplificador de auriculares Fiio K11. Se trata de mi segundo equipo para escuchar con los auriculares Hifiman Sundara. Como se ha mencionado al principio, el CD Box DS3 es minimalista pero muy completo. Además de la salida coaxial, tiene también una salida óptica. Adivino que muchos usuarios usarán esta última si disponen de un DAC o un streamer de alta gama. Tidal nos ofrece “Just A Little Lovin” (2008) en alta resolución (24 bit 192 kHz). Nos viene muy bien para compararlo con la menor resolución del cd. En el primer caso (Tidal) el sonido es increíblemente detallado y refinado.

En el segundo caso, el sonido es más dinámico, más abierto, y, por qué no decirlo, más analógico. Son pequeñas diferencias inapreciables si no alternáramos rápidamente entre una y otra fuente. Pero son muy significativas en cuanto a los beneficios que un buen reproductor de cd es capaz de ofrecer incluso con la desventaja de una menor resolución.
Pero el Pro-Ject aloja en su interior un flamante convertidor D/A PCM1796 de Texas Instruments. Y para probarlo, procedo a instalar el aparato en mi equipo principal, en este caso empleando las salidas RCA. Uno de los CD recurrentes en mis pruebas es “Secret Canon Vol. 2” de Dayna Kurtz. Es un disco muy especial que reinterpreta algunas extrañezas de pasadas décadas dentro del mundo del jazz, soul y rhythm and blues. Pero en esta ocasión no voy a hacer ninguna comparación porque no hace falta. Me voy a limitar a escuchar y disfrutar en toda su extensión y profundidad este disco único.
Conclusiones
Una grabación que destaca por su autenticidad y por su honestidad. Y no se me ocurre una mejor alternativa que reproducirlo de principio a fin con el fiable y solvente Pro-Ject CD box DS3. Una vez más, la capacidad de transformar la señal digital del cd en música real nos sorprende por su dinamismo, su aire analógico y su precisión tonal y tímbrica. Este compacto aparato de reproducción demuestra de forma rotunda que menos, es más.
A destacar
- Grabación destacada
- Conversión de señal digital de CD en música real
- Gran oferta de conectividad
- Relación de calidad y precio
VALORACIONES
- Construcción: 5
- Diseño: 5
- Calidad sonora: 5
- Prestaciones: 5
- Calidad/Precio: 5
Ficha técnica:
- Soporta: Red Book CD-DA
- Salida de nivel de línea: 1 par RCA
- Salidas digitales: 1 x óptica TOSlink®, 1 x coaxial (S/PDIF)
- Respuesta en frecuencia: 20Hz – 20kHz/ ± 0,15dB
- Suelo de ruido: >105dBA / 20Hz – 20kHz
- THD (salida analógica): <0,018%
- THD (salida digital): <0,005%
- Convertidor D/A: PCM1796
- Fuente de alimentación: 18V/1A DC
- Dimensiones : 206 x 72 x 194 mm
- Peso: 1,66 kilos, sin alimentación
- Distribuidor: www.sarte-audio.com