Fruto de la asociación del histórico especialista en cajas acústicas Klipsch y la japonesa Onkyo es esta potente barra para cine en casa
PVP.: 499 € (IVA incluido)
La histórica americana Klipsch, especialista en cajas acústicas, se ha asociado con la japonesa Onkyo (a su vez especialista en electrónicas de cine en casa) para desarrollar esta nueva barra de sonido, la Klipsch Flexus Core 200, una barra de «3.1.2» canales. Existe también como conjunto completo de barra Core 200, dos cajas de efectos traseros (Flexus Surr 100) y cajón de graves (Flexus Sub 100) que se vende por unos 1150 euros, en total este sistema es «5.2.2». Existe una barra más compacta y asequible, la Flex Core 100, pero que reproduce el equivalente a 2.1 canales solamente (no tiene altavoces dedicados al central ni efectos superiores) indicada para una habitación más pequeña.
DESCRIPCIÓN
De entrada sorprende el peso de la barra ya antes de desembalarla, algo que siempre es una buena señal: esta Klipsch es moderadamente grande, con un metro y diez centímetros de ancho por ocho de alto y unos 12 de profunda, pero pesa más de 8 kg, una pista de lo que nos espera (bueno). Con ese tamaño no queda mal con televisores a partir de 46-48 o mejor ya 55 pulgadas para arriba, también para que la imagen corresponda lo más posible a la escena sonora que recreará.

Por fuera es muy discreta, con un acabado de madera y tela que oculta una gran pantalla digital informativa que sólo se enciende cuando activamos algo desde el mando. Dentro esconde nada menos que 9 altavoces individuales, movidos por un total de 185 vatios y capaces de recrear «3.1.2» canales: los «3» frontales (izquierdo, central y derecho) cuentan con 4 altavoces con cono de aluminio (uno cada lateral y dos el central) y el central además añade un tweeter (con una pequeña bocina como es «ley» en el especialista Klipsch) para mejorar la claridad y foco de los diálogos. Estos apuntan lógicamente hacia adelante, mientras en la parte superior esta barra cuenta con dos altavoces dedicados a graves (cono de papel de 4 pulgadas) para ese canal «.1.». Por último hay otros dos altavoces como los de los canales frontales situados en los extremos y apuntando arriba con cierta inclinación para generar, rebotando en el techo, los efectos «.2» del formato Dolby Atmos.

Las conexiones están por su parte trasera y encontramos lo esperado, sobre todo una HDMI eARC y una digital óptica para televisores de generaciones anteriores (u otras fuentes). La mala noticia es la ausencia de conexión Ethernet (ni Wifi interna) o alguna entrada analógica, la buena noticia es una salida para cajón de graves estándar (RCA). Los altavoces de efectos opcionales solo se le pueden conectar de forma inalámbrica (es decir solo valen los suyos). La barra tiene botones táctiles para las funciones básicas (bien salvo si tienes gatos curiosos) y viene con un mando a distancia completo, aunque el volumen directamente reconoce el del televisor vía HDMI. Hay una aplicación Klipsch dedicada con todas las opciones, muy fácil de instalar y usar, que suponemos funciona vía Bluetooth pues la barra sí tiene también esa conectividad.

PRUEBA
Onkyo ha participado en la electrónica de esta barra y su puesta a punto sonora. Más allá de una ecualización básica, control sobre la tonalidad relativa de los diálogos, dos modos de sonido (películas o música) y un modo nocturno que además de comprimir el sonido «corta» notablemente los graves, no tenemos más control sobre su sonido: aquí el presupuesto no se ha destinado a micrófonos de medición que luego sirvan para funciones de red, ni la propia conectividad en red, sino en diseñar una caja (o barra) «no inteligente» pero con mucha inteligencia previa, y se aprecia nada más conectarla y ponerla a sonar.
Una barra bastante grande y sencilla pero con un gran sonido directo, dinámico e impactante
Llaman enseguida la atención los graves de que es capaz esta barra, muy potentes para su tamaño y bien definidos, que llenarán una sala de tamaño medio o grande (y pueden saturar una habitación más pequeña en cuyo caso habrá que ajustarlos a la baja). La proyección del sonido y los efectos «de techo» también son muy buenos y en películas como «Un lugar en silencio Día Uno» impresiona cómo solo con esta barra nos sentimos rodeados de los horribles alienígenas mientras nos sobrevuelan helicópteros… Con música la barra también es buena, pero solo lo apreciaremos si la enviamos a través del televisor (HDMI) si podemos, porque directamente por Bluetooth del móvil es inevitable perder por la compresión.
A DESTACAR
- + Barra sin excesos tecnológicos pero con un sonido grande en todos los sentidos.
- + Fácil de instalación y manejo (mando TV, suyo o App), no necesita subwoofer.
- – Solo se puede combinar con sus cajas de efectos traseros (subwoofer sí universal).
- – Sin conectividad de red (WiFi/Ethernet) y solo sonido Dolby.
VALORACIONES
- CONSTRUCCiÓN 5/5
- DiSEÑO 5/5
- CALiDAD 5/5
- PRESTACiONES 4/5
- CALiDAD/PRECiO 5/5
DATOS TÉCNICOS
- TIPO: Barra de sonido capaz de 3.1.2 canales con 9 altavoces internos y opción de conectar un cajón de graves externo y altavoces de efectos inalámbricos. Mando a distancia
- Altavoces: 4 altavoces frontales con cono de aluminio de 57 mm más 1 altavoz de agudos (tweeter de bocina de 19 mm). Dos altavoces de efectos con cono de aluminio de 57 mm, y dos altavoces de graves de 4 pulgadas con cono de papel.
- Amplificación y formatos: total 185 vatios, solamente formatos Dolby o PCM
- Respuesta en frecuencia: 43 Hz hasta 20 kHz
- Conexiones: entradas HDMI eARC, Bluetooth 5.0, USB-C, óptica digital. Salida RCA (subwoofer)
- Dimensiones: Barra Alto 78 mm, Ancho 1118 mm, Profundidad 126 mm, peso 8,5 kg
- Distribuye: www.magnetron.es