Seguro que el aspecto “retro” de estas Klipsch no sorprende a ningún aficionado, no en vano la marca americana tiene una historia que alcanza a 1946 y en pleno siglo XXI siguen apostando por estéticas clásicas y algunas tecnologías que su fundador desarrolló, como los altavoces de bocina.
Pero estas “The Sevens” esconden mucha técnica moderna como veremos, aunque presenten ese aspecto vintage y tengan efectivamente un tweeter o altavoz de agudos de bocina. Descubramos qué esconden…
Descripción
Las Klipsch The Sevens son cajas activas de tipo monitor, aunque de buen tamaño ya que superan los 40 centímetros de alto. El altavoz de agudos como citamos es de tipo bocina, la patente Tractrix propia de la casa, con un driver de cúpula de aluminio de 1 pulgada situado en la boca de la bocina, por cierto de buen tamaño (mejora el rendimiento y la transferencia del sonido hacia la sala y oyentes). Respecto del altavoz de medios y graves, es más tradicional con un cono de 6,5 pulgadas en fibra de carbono.
La diferencia aquí, en unas cajas activas, es que las señales de sonido se separan antes de la amplificación (en un filtro activo interno), lo que permite optimizar mejor las respuestas que cuando está después (cajas pasivas, filtro pasivo). Y también la amplificación puede optimizarse para cada altavoz, ya que los atacan directamente: el de agudos no necesita más de 20 vatios, mientras el mid-woofer dispone de una etapa interna de 80 vatios. Se obtiene mucho mejor resultado así que una caja pasiva con etapa de 100 vatios “equivalente”.

Pero esto es solo media parte de la historia: la otra media es la completa conectividad de las The Sevens, que por supuesto tienen su propio control de volumen al tener amplificación interna. Hasta seis entradas diferentes, que abarcan todo lo posible: entrada RCA con previo de fono para un tocadiscos, entrada jack-estéreo para cualquier fuente portátil o fija, entradas digitales óptica y HDMI para un televisor u otra fuente, y entrada USB para un ordenador. Además tiene receptor interno Bluetooth (no Wifi ni Ethernet) y dispone de una salida para subwoofer si decidimos reforzar por ahí el sistema.
Para controlar las cajas tenemos un práctico control en la parte superior de la caja “principal” (donde conectamos todo, la otra recibe de ésta la señal con un cable especial), para elegir fuente y regular volumen. También tenemos un bienvenido mando a distancia infrarrojo, que permite ajustar todo incluido el volumen del eventual cajón de graves, y además son compatibles con la aplicación de móvil Klipsch Connect que incluso permite ajustar ecualización o ubicación de las cajas para corregir la respuesta acústica en la sala.

Prueba
La instalación es sencilla: basta comprobar dónde tenemos las fuentes (como el tocadiscos por ejemplo) para dejar la caja principal cerca, y elegir si será la derecha o izquierda del equipo (interruptor trasero) según dónde pongamos la otra. Conectamos cables… y a sonar. La verdad es que la filosofía nos queda clara: Klipsch propone a quien tenga una barra de sonido sencilla (o no tanto) cambiarla por sus Sevens… ¡y ganar mucho!
Fue precisamente lo que hicimos con un televisor: quitar otra barra, conectarlo a las cajas, hacer lo propio con un “streamer”, y más adelante probamos a conectar también un subwoofer cercano. Pese a la buena sensibilidad de las cajas no aparecieron ruidos, y sí un sonido que ganó mucho en claridad y sobre todo con música en espacialidad. Por mucho que se esfuerce, una barra no puede proyectar el sonido como dos cajas separadas “tradicionales”, aunque lleven dentro tanta tecnología como estas.

A Destacar ON OFF
+ Cajas de aspecto vintage pero sonido muy actual: rítmico, detallado y potente.
+ Buena conectividad tanto digital como analógica (incluyendo fono).
+ Alternativa más clásica y con mejor sonido que una barra de sonido.
– Tamaño algo grande y sin Ethernet o Wifi.
Valoraciones Klipsch The Sevens
Construcción 4/5
Diseño 5/5
Calidad 5/5
Prestaciones 5/5
Calidad/Precio 4/5
Datos Técnicos
TIPO: Cajas acústicas activas tipo monitores, con entradas analógicas, digitales y Bluetooth, interconectadas por cable (incluido). Color ébano o nogal
Monitores: tweeter (1) de cúpula textil de 25 mm con bocina Tractrix, medios-graves de 165 mm (6,5 pulgadas)
Potencia: 20 vatios cada tweeter, 80 vatios cada woofer
Respuesta en frecuencia: 39 Hz hasta 25 kHz (graves hasta 28 Hz)
Entradas: analógica RCA (fono) y jack estéreo, digitales HDMI-ARC, USB, óptica y Bluetooth, USB (archivos). Salida para subwoofer
Dimensiones: Alto 416 mm, Ancho 206 mm, Profundidad 276 mm, peso 10 y 9 kg
P.V.P.: 1.599 euros
Distribuye: www.magnetron.es