Banco de pruebas: Cajas acústicas Wharfedale Elysian 1

Parecía lógico que, más pronto que tarde, el éxito incuestionable del “supermonitor” Elysian 2 y la columna Elysian 4 de Wharfedale llevara a la veteranísima –le falta muy poco para cumplir 90 años- firma británica a desarrollar un modelo que, sin realizar la más mínima concesión en lo cualitativo, permitiera a un mayor número de aficionados acceder al que en estos momentos es su particular no va más en diseño, tecnología y calidad de fabricación… ¡siempre en el contexto de una relación calidad/precio difícil de batir!

Dicho y hecho en la forma del monitor compacto Elysian 1, protagonista del presente análisis y que vio la luz hace unos pocos meses junto a la imponente caja acústica central Elysian C, producto este último que multiplica la polivalencia música/cine de la gama más exclusiva del generoso catálogo de Wharfedale.

Un sistema de 2 vías con altavoces magníficamente integrados

Con una concepción y una estética idénticas a la de sus hermanas mayores –Elysian C incluida- la Elysian 1 es, no obstante, el único modelo de la gama Elysian que utiliza una configuración de 2 vías a la vez que es también el único que puede considerarse como un monitor de estantería en la interpretación tradicional del término.

Dicho lo anterior, lo que tenemos es un precioso y muy compacto sistema bass-reflex de dos vías del que destaca en primer lugar la presencia de un tweeter AMT (siglas de Air Motion Transformer o Transformador de Movimiento de Aire) desarrollado a medida. En concreto, el diafragma que equipa el tweeter AMT de la Elysian 1 está fabricado en un material ultraligero llamado PET acompañado de una cámara posterior amortiguada acústicamente, lo que le permite no sólo reproducir unos agudos más claros y dulces que los diseños de cúpula tradicionales sino también, muy importante, lograr una integración tonal perfecta con un “midwoofer” de 180 mm de diámetro en el que se combina un motor magnético de baja distorsión desarrollado a medida y una suspensión periférica de goma altamente flexible.

Al igual que en sus compañeras de serie, el uso de un tweeter AMT de muy altas prestaciones es una de las claves de la fabulosa integración entre agudos, medios y graves exhibida por la Elysian 1

Gracias ello, la Elysian está en condiciones de reproducir con autoridad frecuencias del orden de 49 Hz, a lo que sin duda contribuye el uso de uno de los desarrollos técnicos más interesantes de Wharfedale: el puerto bass-reflex SLPP (“Slot-Loadd Profiled Port”), que asegura que la onda posterior del mencionado “midwoofer” no sea desperdiciada enviando la energía de más baja frecuencia a una ranura que abarca todo el perímetro de la base de la caja acústica, cuyo perfil ha sido específicamente diseñado para ecualizar la elevada presión interna del recinto a la baja presión de la sala de escucha. La Elysian 1 se completa con un sofisticado filtro divisor de frecuencias ejecutado con componentes de grado audiófilo y afinado a través de cientos de horas de escucha para garantizar una perfecta respuesta en fase y un comportamiento en régimen dinámico altamente lineal a lo largo y ancho del espacio de escucha. En este sentido, la regularidad de la curva de impedancia –valor nominal de 4 ohmios y mínimo de 3’8 ohmios- facilita la elección de la electrónica de ataque aunque los 89 dB/W/m de sensibilidad recomiendan trabajar con potencias generosas, en particular si nuestro espacio de escucha tiene unas dimensiones ya respetables. Sobra decir que, al igual que en el resto de modelos de la Serie Elysian, el recinto de nuestra invitada combina una construcción del máximo nivel con unos acabados de auténtico lujo –se dispone de varias opciones aunque a mí personalmente la que más me gusta es el negro piano- pulidos a mano con seis niveles de profundidad. Y, “last but not least”, no puedo terminar el presente banco de pruebas sin hacer referencia a la calidad extrema del soporte de suelo (479 euros la pareja) diseñado a medida para la Elysian 1, cuya compra recomiendo fervientemente.

 VALORACIÓN ONOFF

+Equilibrio tonal fantástico pese a las compactas dimensiones del recinto.

+Calidez del sonido gracias a la perfecta integración de altavoces y filtro.

+Graves notabilísimos para una caja acústica tan compacta.

+Polivalencia música/cine espléndida para un producto con alma audiófila.

+Ingeniería de los altavoces empleados, en especial del tweeter AMT.

+Sistema de carga bass-reflex único que aporta una flexibilidad de ubicación fabulosa.

+Calidad de fabricación excelente que se completa unos acabados sublimes.

+Estética atemporal que encaja a la perfección con un producto “clásico de vanguardia”.

+Soportes dedicados de compra imprescindible si se buscan unas prestaciones óptimas.

+Relación calidad/precio sensacional considerada en clave High End.

-Sensibilidad moderadamente baja que invita a cuidar la potencia de amplificación.

VALORACIÓN

CONSTRUCCIÓN: *****

DISEÑO: *****

PRESTACIONES: *****

CALIDAD SONORA: *****

CALIDAD/PRECIO: *****

CARACTERÍSTICAS

  • CONFIGURACIÓN: caja acústica de estantería bass-reflex de 2 vías/2 altavoces
  • ALTAVOCES: 1 “midwoofer” de 180 mm de diámetro y 1 tweeter AMT de 27×90 mm
  • RESPUESTA EN FRECUENCIA: 49-22.000 Hz, +/-3 dB
  • SENSIBILIDAD: 89 dB/W/m
  • IMPEDANCIA NOMINAL: 4 ohmios (mínima de 3’8 ohmios)
  • POTENCIA DEL AMPLIFICADOR ASOCIADO: 15-175 W continuos
  • DIMENSIONES: 263x490x315 mm (An x Al x P) con la base (plinto) y los terminales de conexión incluidos
  • PESO: 15 kg
  • PVP: 4.199 euros (pareja; sin soportes)
  • WEB DISTRIBUIDOR: sarte-audio.com

 

ACERCA DEL AUTOR