Banco de pruebas: Cajas acústicas activas con Bluetooth Klipsch The Fives

Una propuesta fantástica para iniciarse en audio de alto nivel destinada a quienes apuestan por ahorrar espacio, todo ello garantizado por el reconocido saber hacer tecnológico y la experiencia de una marca legendaria

Aunque el concepto de caja acústica activa no es santo de la devoción de los aficionados puristas/audiófilos por aquello de que una de sus pasiones declaradas es descubrir el amplificador que mejor encaja con sus cajas acústicas, no se puede negar que es inherentemente cómodo precisamente porque permite olvidarnos de un componente que desde el punto de vista práctico puede acabar resultando muy engorroso (volumen, disipación térmica). Pero, desde luego, si tal concepto está bien ejecutado todo sin ventajas, como se encarga de demostrar el compacto, versátil y extremadamente llamativo sistema The Fives de la estadounidense Klipsch, una marca que de un tiempo a esta parte parece empeñada en abarcar todos los nichos de mercado en el ámbito residencial con el fin de ofrecer una solución a medida para cada usuario.

Un cóctel tecnológico perfectamente dosificado

Una estética vintage genuinamente “Klipsch” –porque conecta directamente con la de los celebrados componentes Heritage de la firma de Arkansas- constituye, en combinación con unas dimensiones llamativamente compactas y un sistema de control que busca la practicidad por encima de todo, la carta de presentación de un sistema de cajas acústicas pensado para ser un “plug & play” de lujo para quienes tienen alergia a las complicaciones formales en su ocio tecnológico. Compatible Bluetooth y controlable desde cualquier smartphone, el The Fives destaca en primer lugar por su dotación de altavoces y, en segundo lugar, por la electrónica de amplificación y gestión asociada a la misma. En el primer caso, lo que tenemos es una combinación ya clásica en las cajas acústicas de última generación de Klipsch: tweeter con diafragma de titanio cargado en bocina Tractrix (rectangular en este caso) y “midwoofer” con cono de compuesto de fibras diseñado para realizar grandes desplazamientos sin distorsión gracias a la actuación conjunta de un puerto Tractrix posterior y una circuitería de ecualización de graves dinámica dedicada. Hay que reconocer que los ingenieros de Klipsch se han empleado a fondo para exprimir al máximo las posibilidades del “midwofer” en cuestión, aunque a niveles de volumen muy elevados –no perdamos de vista que las The Fives puede generar un nivel de presión sonora de ¡109! demenciales decibelios a 1 metro- la curva de respuesta en frecuencia se desequilibra de manera perceptible aunque sin llegar a provocar fatiga auditiva aunque, a decir verdad, esto último ya dependerá de la sensibilidad de cada uno y el contenido escuchado. En lo que respecta a la electrónica de amplificación, la firma estadounidense no da muchos detalles al respecto, aunque sí una potencia –independiente para cada tipo de transductor- que, a tenor de las características de los altavoces empleados, da para que los mismos vayan holgados y por lo tanto exhiban una distorsión mínima. En lo que respecta a la electrónica empleada, Klipsch habla de una “amplificación de alta eficiencia”, lo que a tenor de las dimensiones de las The Five sugiere el uso de un diseño en Clase D o similar.

El panel de conexiones contempla un amplio abanico de posibilidades, entre ellas la adición de un giradiscos equipado con una cápsula de imán móvil (MM). Por su parte, una circuitería de conversión D/A de 24 bits/192 kHz facilita la reproducción de una colección de música almacenada en, por ejemplo, un ordenador

En lo que concierne a la fundamental conectividad, la verdad es que las The Fives tienen todo lo que un producto de su clase debe tener, mereciendo la pena destacar la presencia de una toma HDMI compatible ARC para quienes deseen utilizar las Klipsch para dotar del debido cuerpo a la imagen de su televisor. Asimismo, me ha gustado mucho el juego de diales situados en el panel superior de la caja acústica “master” por cuando aúnan vistosidad, robustez y finura de funcionamiento.

VALORACIÓN ONOFF

+Sonido globalmente preciso y poderoso, en línea con lo habitual en Klipsch.

+Concepción del producto en sí que lo hace tremendamente atractivo.

+Nivel de presión sonora máximo demoledor para unas cajas tan compactas.

+Conectividad muy práctica y bien pensada, giradiscos incluido.

+Como siempre en Klipsch, la ingeniería de los altavoces utilizados es soberbia.

+Entrada HDMI compatible ARC que facilita la combinación con un televisor.

+Calidad constructiva magnífica; dimensiones que facilitan la instalación.

+Estética vintage en línea con la del ecosistema Heritage de Klipsch.

-Respuesta en graves limitada que a volumen elevado desequilibra la curva tonal.

VALORACIÓN

CONSTRUCCIÓN: 5

DISEÑO: 4

PRESTACIONES: 5

CALIDAD SONORA: 4

CALIDAD/PRECIO: 5

CARACTERÍSTICAS

  • TIPO DE PRODUCTO: sistema de cajas acústicas activas con Bluetooth
  • CONFIGURACIÓN ACÚSTICA: bass-reflex de 2 vías/2 altavoces
  • ALTAVOCES: 1 “midwoofer” con cono de compuesto de fibras de 114’3 mm de diámetro y 1 tweeter con diafragma de titanio de 25 mm cargado en bocina Tractrix
  • RESPUESTA EN FRECUENCIA: 50-25.000 Hz
  • POTENCIA DEL AMPLIFICADOR INTERNO: máxima de 160 W continuos (2×60 W para los woofers y 2×20 W para los tweeters) y 320 W de pico
  • CONCTIVIDAD: entradas HDMI con ARC, Fono/Línea conmutable, analógica para miniclavija de 3’5 mm, digital USB, digital óptica y Bluetooth; salida analógica para un subwoofer
  • DIMENSIONES: 165×304’8×234’95 mm (An x Al x P)
  • PESO: 5’35 kg la caja acústica primaria y 4’85 kg la caja acústica secundaria
  • WEB DEL DISTRIBUIDOR: magnetron.es
  • PVP: 849 euros (pareja)

ACERCA DEL AUTOR