Banco de Pruebas: Barra de sonido DALI KATCH ONE

Premio EISA al “Mejor Sistema de Sonido para TV 2019-2020”, este atractivo producto tiene en su imaginativa -y efectiva- configuración acústica y su competitivo precio dos bazas que lo hacen sencillamente irresistible.

Para quienes valoran la calidad sonora en su ocio audiovisual –música, cine, videojuegos- pero por razones varias –presupuesto, espacio, prioridades- no están por la labor de tener un equipo de Cine en Casa “full” en su sala de estar, la barra de sonido es un producto poco menos que imprescindible como consecuencia de la dictadura de la delgadez que desde hace ya muchos años impera en el diseño de televisores. De hecho, a excepción de ciertos modelos de alta gama unas pocas marcas (Sony, Philips) pocos son los televisores cuyo sistema de audio está en condiciones de ofrecer una calidad sonora mínimamente acorde con la de imagen, un desequilibrio que las barras de sonido bien concebidas están en condiciones de corregir, en algunos casos incluso con nota. Una de dichas barras es sin duda la estilizadísima KATCH ONE de la danesa DALI, merecidamente premiada –justo hace un año- por la influyente asociación –ahora con cobertura mundial- de publicaciones especializadas EISA y que por un precio más que razonable está en condiciones de poner la guinda sonora a cualquier televisor de última generación –resolución 4K, incluso 8K- de alto nivel.

Es evidente que los ingenieros de DALI se emplearon a fondo para que el preceptivo “forma al servicio de la función” se consumara con brillantez en la KATCH ONE, que en apenas 7 cm de grosor concentra 10 altavoces, circuitos de control y amplificadores

Una configuración acústica excepcionalmente trabajada

A primera vista, de la KATCH ONE destaca de inmediato lo agradable de su diseño y el carácter práctico de su parte funcional, con un panel de controles en su parte superior que se duplica en un precioso mando a distancia. Posiblemente a más de uno no le gustará que no se contemple el control vía “app” dedicada, pero la verdad es que en este caso concreto tal ausencia es para bien porque significa que los creadores de nuestra invitada concentraron los recursos disponibles en lo que verdaderamente importa: la calidad de la ingeniería del producto en sí. En este sentido, siento no haber podido encontrar una versión publicable de la vista interna de la DALI porque es todo un espectáculo observar cómo se las han arreglado en la firma danesa para “embutir” de un modo visualmente ordenado y funcionalmente lógico un concentrado de tecnología nada desdeñable. Un concentrado en el que brilla con luz propia la configuración de altavoces empleada, de 2’5 vías y formada por un total de 10 transductores repartidos en 2 tweeters de cúpula blanda (de material textil para ser exactos), 4 minúsculos woofers (en realidad “midwoofers”) activos con cono de aluminio y tapeta de material textil y 4 radiadores de graves pasivos, en este caso de dimensiones algo mayores, con cono de acero. En definitiva, un contundente sistema de tipo activo/pasivo –solución que en una barra de sonido me parece mucho más elegante que el uno de una configuración bass-reflex por cuanto maximiza las opciones de instalación- que obra el pequeño milagro no sólo de reproducir sin pérdidas frecuencias del orden de 50 Hz sino de hacerlo con un poderío notabilísimo al ser capaz de alcanzar –por cortesía de una batería de 4 amplificadores en Clase D dedicados que entregan 50 vatios continuos cada uno-  un nivel de presión sonora de 101 dB, cifra más que suficiente para una reproducción de contenidos audiovisuales satisfactoria en la inmensa mayoría de ocasiones. Sobra decir que para que todo esto funcione se necesita disponer de algún tipo de control inteligente, lo que nos lleva a una circuitería DSP de alta potencia que además permite al usuario modificar la espacialidad del sonido vía modos “Focus” y “Wide”.

Un receso en la zona posterior del recinto alberga el panel de conexiones de la KATCH ONE, donde encontramos una dotación que satisfará –junto con la conectividad inalámbrica vía Bluetooth aptX- las exigencias de la inmensa mayoría de usuarios. A destacar la –esencial en una barra de sonido- funcionalidad ARC de la entrada HDMI

Por lo demás, el hecho de que la KATCH ONE proceda de un país especialmente significado por la calidad de su diseño industrial nos lleva a detalles tales como la posibilidad de montaje en pared mediante tiras de cuero de alta calidad dedicadas o incluso sobre el mismo mueble que nuestro televisor vía pies a medida.

VALORACIÓN ONOFF

+Sonido abierto y detallado, con buena estratificación de las gamas de frecuencias.

+Presentación espacial convincente gracias al modo “Wide”.

+Configuración acústica muy bien resuelta para un recinto tan delgado.

+La gestión del sistema vía DSP obra maravillas en profundidad de graves.

+Estética francamente lograda, con opciones de instalación bien pensadas.

+Conectividad ideada en términos eminentemente prácticos.

+Relación calidad/precio excepcional en todos los sentidos.

-Graves limitados en aplicaciones de Cine en Casa exigentes.

VALORACIÓN

CONSTRUCCIÓN: 4

DISEÑO: 5

PRESTACIONES: 4

CALIDAD SONORA: 4

CALIDAD/PRECIO: 5

CARACTERÍSTICAS

  • TIPO DE PRODUCTO: barra de sonido con gestión por DSP
  • NÚMERO DE VÍAS/ALTAVOCES : 2’5/10 (2 tweeters de cúpula blanda de 21 mm, 4 woofers activos de 90 mm y 4 woofers pasivos de 110 mm)
  • RESPUESTA EN FRECUENCIA: 46-25.000 Hz, +/-3 dB
  • POTENCIA DEL AMPLIFICADOR INTERNO: 4×50 W RMS
  • CONECTIVIDAD: entradas HDMI (con ARC), digital óptica (2) y analógica de audio para clavija de 3’5 mm; salida analógica para la conexión de un subwoofer y USB para carga; Bluetooth aptX
  • DIMENSIONES: 860x148x69 mm (An x Al x P)
  • PESO: 3’7 kg
  • WEB DISTRIBUIDOR: www.sound-pixel.com
  • PVP: 749 euros

ACERCA DEL AUTOR