Quizá como consecuencia del poderío de los medios anglosajones en el universo del audio High End, los productos “Made in France” pertenecientes al mismo siempre han estado –las excepciones son pocas- en un discreto segundo plano.
Discreto porque no se han preocupado mucho por promocionarse fuera de los límites del Hexágono, que no por ausencia de refinamiento técnico y constructivo y no digamos ya de musicalidad. Esta condición de “mundo aparte” tiene sus ventajas porque cuando uno se adentra en las intimidades del audio con mayúsculas (hasta donde llega mi memoria, el término “Haute Fidelité d’Exception” lo acuñaron en Francia) firmado por nuestros vecinos del norte se encuentra con grandes –por agradables- sorpresas en la forma de productos a menudo muy singulares desarrollado por marcas conducidas por auténticos apasionados. Lo que acabo de decir lo pude percibir en mis visitas al parisino Festival International du Son –de la primera hace casi 40 años- y los eventos que siguieron, siendo el común denominador de las mismas el descubrimiento de un enfoque al audio de altos vuelos a menudo muy distinto de las propuestas de origen estadounidense y británico por un lado y asiáticas -en aquel entonces exclusivamente japonesas- por otro. En ese sentido, hay que decir que el potente High End alemán, que desde hace años es cada vez más conocido, y sus homólogos centroeuropeo y nórdico también vivían en particular “burbuja”. Pero volvamos al High End galo por cuanto al mismo pertenecen los tres productos que protagonizan las presentes páginas: los amplificadores integrados estereofónicos TB140, TB200 y TB400 de la reputada Kora.

Kora TB140
“Square Tube”: la audaz innovación que marca la diferencia
Una elegante austeridad constituye la carta de presentación de nuestros tres invitados, que, diferencias cuantitativas –básicamente concentradas en la potencia de salida y el subsistema de alimentación- y funcionales –conectividad, visualizador de funciones- aparte, comparten la misma concepción de base: una arquitectura híbrida válvulas/transistores muy especial cuyo elemento principal es el “Square Tube”, denominación comercial de un desarrollo cuyo nombre “técnico” es “Vacuum Tube DC Operational Amplifier”. Lo de “Square Tube” viene a cuenta de la disposición en un cuadrado –“square” en inglés- de las cuatro válvulas de vacío empleadas para validar el prototipo del desarrollo en cuestión. Entrando ya en materia, aunque ya les adelanto que intentaré simplificar porque el tema es bastante complejo en términos de ingeniería, hay que saber en primer lugar que las cuatro válvulas en cuestión –dobles triodos de las familias ECC82 y ECC83 para ser exactos- están polarizadas en Clase A y forman una única etapa de amplificación de tensión –ganancia dinámica superior a 500- cuya salida ataca una etapa push-pull ejecutada con transistores complementarios polarizados en Clase AB. Dicho con otras palabras, el “Square Tube” asegura las funciones de amplificación y control (nivel de volumen, balance, etc.) de la señal de audio y los transistores traducen esto en corriente hacia las cajas acústicas, lo que significa que se limitan a “asistir” a las válvulas de vacío y por lo tanto no intervienen en la amplificación de la señal de audio.
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Interior KORA TB140
